Un joven ingeniero agrónomo llega desde Paraguay para apoyar el trabajo de Redes de Solidaridad

Joel González es un joven con titulación en Agronomía por la Universidad de Asunción, Paraguay. Cargado de ilusión, decidió tener una experiencia en un país, Nicaragua, hasta ahora lejano y desconocido para él. A continuación, compartimos unas interesantes reflexiones de Joel sobre su, aún breve, estancia solidaria en Redes.


¿Por qué decidiste dejar por un tiempo tu país y tener una experiencia de ayuda y solidaridad?

Desde que estuve en la facultad tenía una inspiración para realizar una experiencia de voluntariado, la idea original fue de realizar este voluntariado en algún país de África, el objetivo es la de transferir el conocimiento que pude adquirir en beneficio de otras personas que realmente lo necesitan, a través de esta puedo conocer más acerca de otras culturas y valorar mediante esto todo lo que es Paraguay, con eso no digo que no valoro, sino que puedo dar testimonio de vida a muchas personas que desconocen la realizad de otros países. Siento que esta experiencia va a enriquecerme personal, espiritual y profesionalmente, aprender de las gentes con quienes interactúo y por sobre todo para que yo también pueda transferir el conocimiento que tengo, ya que mediante esto se puede mejorar la calidad de vida de muchas personas, porque es preciso que el conocimiento se haga extensivo para elevar la calidad de vida.

¿Por qué elegiste Nicaragua? ¿Por qué Redes?

Cuando propuse oficialmente a las Hermanas de la Compañía de Maria, ellas se alegraron mucho conmigo y ni siquiera dudaron en canalizar para que se diera el voluntariado, en principio fue para África, esto no prosperó debido a que no manejo el idioma francés, pero me dieron la opción de realizar esta actividad en Bolivia o Nicaragua, he optado por Nicaragua debido a que me dijeron que es un país donde hay mucha necesidad y que el trabajo que estaban realizando aquí era muy bonito ya que se trabajaba con personas que realmente quieren salir adelante, sin querer desmeritar todo el trabajo que estarán realizando en Bolivia y en otros países.

¿Qué impresión tienes ahora del país y de Nueva Vida, el barrio donde trabajamos?

Realmente es cierto lo que me han comentado, las personas de Nueva Vida tienen interés en progresar, que mediante todo el apoyo que se les está brindando están saliendo adelante, las personas de Nicaragua tienen un espíritu muy bonito, con deseo de superarse, puedo decir que ellos no están en las condiciones en que están porque quieren sino por algunas razones de la vida que imposibilita a que ellos/as estén en un sitial mucho más alto.

¿Cuáles crees que son los aportes más importantes que Redes de Solidaridad otorga a la comunidad de Nueva Vida?

Redes de Solidaridad está prestando innumerables servicios a la comunidad de Nueva Vida y comunidades aledañas, calificaría a esto como un servicio integral, debido a que se trata todos los ámbitos de la vida y se busca trabajar con todos los niveles etáreos, se trabaja con niños, con jóvenes, con líderes del barrio, con mujeres promotoras, con mujeres en gestación, mujeres en lactación, en fin con todos/as, se ataca el problema de forma amplia, siendo la población objetivo todas las personas que viven en el barrio. Tal vez sin el apoyo de Redes y por ende todas las personas y organizaciones que apoyan a Redes el progreso en el barrio sería muy lento, por no decir nulo.

Un mensaje para las personas que apoyan o quieren apoyar proyectos como Redes.

En el poco tiempo que llevo aquí observé que todos los proyectos que impulsa Redes de Solidaridad están muy bien encaminados, todos los beneficios llegan a la población objetivo, y se trabaja arduamente sin escatimar esfuerzo para que todo el beneficio llegue a todas las personas del barrio. Todo el esfuerzo que se está realizando sea esto física o económicamente por el bien del Barrio Nueva Vida vale la pena, ya que mediante esto se está mejorando la sociedad, especialmente en Nueva Vida, y Dios quiera que en un futuro no muy lejano podamos decir que el barrio Nueva Vida es un ejemplo de sociedad para otras, que cuando se quiere se puede.

A continuación presento una pequeña carta que he enviado a las Hermanas de la Compañía de Maria de Paraguay quienes gestionaron este Voluntariado.

Estoy escribiendo estas pequeñas líneas para decirles que la experiencia que llevo aquí es muy maravillosa, aprendiendo cada día nuevas cosas que tal vez allá no aprendería, cada día que amanece me siento fortalecido por lo que he aprendido el día anterior y me siento con inmensas ganas de aprender nuevas lecciones en el día que apenas está empezando, por eso digo que es la mejor decisión que he tomado en toda mi vida, sin desmeritar las otras. Siento que estoy creciendo personal, profesional y espiritualmente con cada actividad que me toca desarrollar.

Agradezco inmensamente a Dios por haberme iluminado a emprender esta hermosa e inolvidable aventura (digo aventura porque es algo que jamás iba a experimentar si es que no lo realizaba y porque mediante esto estoy descubriendo muchas cosas, como ya he mencionado personal, profesional y espiritualmente) a uds. por canalizar para que  esto pudiera darse y a todas las personas que me han apoyado a la realización de este noble emprendimiento.

Muchas personas dirán porque no me quedé a realizar en Paraguay este voluntariado, ya que mentiríamos si decimos que en Paraguay no hay necesidad, pero con experiencias de esta naturaleza se puede valorar y querer lo que se tiene, con eso no digo que no valoro y no quiero lo que tengo, sino que de esta manera uno enriquece su formación personal para dar testimonio de vida, y mediante esto generar cambios de actitud en otras personas, que es lo que más necesitamos en pos de una mejor convivencia, para que seamos mejores personas cada día en pro de nosotros mismo y por ende de otras personas.

Estoy consciente de que con mi presencia en Nicaragua no resolveré todos los problemas pero estoy prestando y seguiré prestando mis conocimientos en beneficio de aquellas personas que desean mejorar su nivel de vida, estas a su vez generarán un estímulo positivo en aquellas personas que perdieron las esperanzas de salir adelante, con estos resultados se elevará la calidad de vida de las personas que interactúan conmigo.

Finalmente puedo decir que estoy aprendiendo mucho y me resta agradecerles nuevamente por todo lo que han hecho por mí.

Saludos y abrazos.

Atentamente….

Joel Fernando González Acosta.

Nicaragua es el país de América con mayor proporción de embarazos en adolescentes

El Observatorio de igualdad de género de América Latina y el Caribe acaba de publicar su Informe anual 2011. El documento “ofrece una nueva mirada sobre los avances, retrocesos y persistencias en relación a la autonomía física, económica y en la toma de decisiones” de las mujeres. Este Observatorio es fruto de un esfuerzo de varias instituciones: Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Organización Panamericana de la Salud (OPS), Entidad para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU-Mujeres), Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Algunas conclusiones interesantes de este Informe 2011 relacionadas con Nicaragua se presentan a continuación:

  • La Tasa de Mortalidad materna (2008) en Nicaragua es 100 por cada 100.000 nacidos/as vivos/as. Esta tasa de Nicaragua es superior al promedio del estudio (89). Esta tasa en España es de 6, unas 17 veces menor.
  • Nicaragua es el país con mayor proporción de embarazos adolescentes. En Nicaragua casi 110 de cada 1000 mujeres adolescentes (entre 15 y 19 años) son madres. Las cifras sobre paternidad no están disponibles en ningún país (¡!).
  • En Nicaragua el 15% de las mujeres de entre 15 y 49 años no tiene la posibilidad de planificar sus embarazos.
  • Nicaragua, con un 56%, presenta el mayor porcentaje de mujeres en gabinetes ministeriales.

El fenómeno de los embarazos en adolescentes, particularmente preocupante en Nicaragua, es un indicador de la vulnerabilidad de las mujeres jóvenes. “El desafío al que nos enfrentamos es un cambio cultural,” declaró Sonia Montaño, directora de la división de asuntos de género de la Comisión Económica para América Latina y Caribe (CEPAL). El problema muchas veces, más allá de desigualdades económicas, es que “las jóvenes no saben decir no” por la cultura machista asentada en nuestras sociedades (El País, 15/03/2011).

Haz clic en la imagen para agrandar

Redes de Solidaridad está promoviendo diversos proyectos y actividades para disminuir la brecha entre hombres y mujeres. Educación en términos de igualdad de género, proyectos de autonomía económica para las mujeres, apoyo para mujeres que sufren abusos o violencia, proyectos de salud sexual y reproductiva… No podemos esperar que nuestra comunidad, Nueva Vida, se desarrolle de manera próspera si no logramos mitigar el machismo y hacer que todos y todas aportemos a la sociedad de manera justa y equitativa.

Las mujeres de Nueva Vida ya están haciendo que su voz se escuche

Enfermeros de SEPAR (España) visitan Redes de Solidaridad

En el Comedor Escolar, con los niños y niñas de Nueva Vida

Esperanza y Vicente, enfermeros que desarrollan su labor en las provincias españolas de Cáceres y Valencia respectivamente, nos visitaron hoy. Con la intención de conocer un poco más sobre Nicaragua y el trabajo que diferentes ONGs realizan, se acercaron a Redes de Solidaridad. Aquí pudieron conocer el Centro Escolar, el Área de Salud, la Escuela Técnica, el Área de Organización y Participación Comunitaria y muchas de las actividades y proyectos que desarrollamos.

Esperanza y Vicente han llegado a Nicaragua a través de SEPAR, Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica.

Deseamos que vuestra visita de hoy sea el principio de una amistad y colaboración mutua. ¡Gracias por compartir con nosotros vuestra solidaridad!

Reconocimiento a Redes de Solidaridad por su trabajo de lucha contra la violencia de género

La jueza Karen López en el Auditorio del CEPS

El pasado día 8, Día de la Mujer, la jueza Karen López realizó un reconocimiento público a Redes de Solidaridad, por ser una de las instituciones que mejor acompañamiento está ofreciendo a mujeres víctimas de violencia.

Las mujeres de Nueva Vida destacan por su participación

El reconocimiento se efectuó durante la celebración que diversos organismos e instituciones de Ciudad Sandino organizaron en las instalaciones del Centro de Estudios y Promoción Social, CEPS.

Redes de Solidaridad asistió al acto no sólo con parte de su personal técnico, sino también llevando a 15 mujeres del barrio Nueva Vida, que de forma activa se están involucrando en la lucha por una comunidad libre de violencia hacia la mujer.

Redes de Solidaridad y sus materiales de difusión contribuyen a la sensibilización de los pobladores/as sobre el problema de la violencia de género en Ciudad Sandino

Asistieron también al acto representantes de las organizaciones CEPS, AMIFANIC (Asociación de Mujeres para la Integración de la Familia en Nicaragua), CECIM (Centro de Educación y Capacitación Integral Hna. Maura Clarke), Juzgados de Ciudad Sandino y Alcaldía de Ciudad Sandino. Hubo que lamentar ausencias importantes, como las de las representaciones institucionales de la Policía Nacional, Comisaría de la Mujer o Ministerio de la Familia.

El grupo desplazado por Redes de Solidaridad al acto

En nuestro día unidas por la justicia” fue el lema del encuentro. Deseamos que este mensaje sea una constante en nuestras vidas, también en las de los hombres maltratadores. La sociedad debe tener el convencimiento de que rechazamos el maltrato y que este no debe quedar impune. Es la única vía para terminar con un problema que está realmente frenando el desarrollo de nuestras comunidades.

La participación de la Comunidad Escolar como factor de calidad en la educación

Madres y padres de Nueva Vida asisten a reuniones en el Centro Escolar

La calidad de un Centro Educativo no sólo se mide por su infraestructura, sus medios materiales o técnicos… La calidad la hacen las personas. La Comunidad Educativa: padres y madres de familia, educadores, alumnas y alumnos, autoridades y otros actores que, uniendo sus capacidades, logran una educación integral que desarrolla los valores para el crecimiento de los niños/as, adolescentes  y jóvenes y que al tiempo enriquezca a los adultos.

Es por ello que los padres y madres deben asumir su rol imprescindible en la educación de sus hijos/as, y participar activamente en el Centro al que acuden sus niños.

El Centro Educativo no es una isla. Está ubicado en un contexto determinado. Hacer de este contexto, nuestro barrio, un lugar habitable y digno es tarea de todos/as. La Comunidad Educativa se compromete, por tanto, con la promoción y el desarrollo de Nueva Vida, en actividades diversas y sobre todo en la defensa de los derechos fundamentales.

Con esta idea, el Centro Educativo Redes de Solidaridad ha planificado para este año escolar 2011:

  • Conjuntamente, padres y madres, educadores y alumnos/as, elaborar el Proyecto Educativo de Centro, que guíe nuestras acciones educativas.
  • Tutorías personalizadas, visitas domiciliares y encuentros grupales por aula.
  • Escuela de madres y padres, con temas educativos y de participación comunitaria.
  • Colaboración de las familias en las acciones que se organicen desde la comisión de líderes de barrio y el Área de Organización y Participación Comunitaria de Redes de Solidaridad, en pro del desarrollo y progreso de Nueva Vida.
  • Grupos de madres/padres que requieran orientación psicológica, por las dificultades que se puedan ir encontrando.
  • Acciones conjuntas junto al profesorado en celebraciones del Centro Educativo.

Educación y Participación: el tema de fondo es cómo lograr un desarrollo económico en democracia y con equidad social para Nueva Vida. De esta manera la Educación demostrará su potencial como factor esencial de desarrollo en nuestro barrio.

El intercambio entre madres-padres-docentes es fundamental

Ocho de marzo, día de la mujer

Sobre una torre había una mujer, de túnica blanca, peinándose la cabellera, que le llegaba a los pies. El peine desprendía sueños, con todos sus personajes: los sueños salían del pelo y se iban al aire.

Eduardo Galeano,

“El libro de los abrazos”.

 

 

Internet está llena de información sobre el Día de la Mujer: historia, antecedentes, frases, buenos deseos… Hoy sólo queremos dejar este pensamiento por ahí, flotando…

 

¡¡Felicidades a todas las mujeres desde Redes de Solidaridad!!

Ida, vuelta y regreso

IDA, VUELTA Y REGRESO

reflexiones de una voluntaria italiana en Nicaragua

Milán, 4 de marzo de 2011

Ya han pasado dos semanas después de mi segundo viaje a Nicaragua. La primera vez que llegué a Managua era agosto 2010; conocí Redes a través de un proyecto de Cáritas de Milán y me quedé allí trabajando durante un mes junto a otros dos voluntarios italianos. Fue una experiencia que me gustó mucho pero no pensaba regresar tan temprano: ¡sólo después de cinco meses!

Las razones que me llevaron a esta decisión fueron muchas, pero una es la principal: había vivido una experiencia muy fuerte y muy bonita pero todo eso no me bastaba. Es como si hubiera empezado a leer un libro muy bonito y como si de repente hubiera tenido que dejarlo en un rincón sin saber cómo terminaría el cuento. Yo necesitaba saber cómo podría terminar mi historia, necesitaba leer o escribir mi último capítulo y la única manera que tenía era regresar a aquel país donde todo había empezado. Aproveché de que tenía un mes de vacaciones de la universidad y regresé.

Me acuerdo cuando llegué a Managua en una noche de enero; tenía ropa pesada porque venía del frío invernal de Milán y claramente mi piel estaba blanca, demasiado blanca. En seguida el calor me atrapó. Por un lado me sentía rara, me parecía extraño estar al otro lado del océano otra vez, pero por otro lado me sentía como en mi casa gracias al cariño con el cual fui acogida. Esta vez estaba sola, no tenía compañeros de viaje: estaba sólo yo y los nicas. Por eso fue una experiencia aún más intensa e interesante. Pude realmente vivir según el estilo de vida nica, pude almorzar y cenar con comida nica, pude conocer otros lugares y otras ciudades, otras personas que siempre me acogieron con la misma sonrisa y el mismo calor de bienvenida.

Volví a Redes, volví a trabajar en Nueva Vida; la gente no se había olvidado de mi y de lo que hice en agosto. A veces parecía que no habían pasado tantos meses después de mi primer viaje. Salí al barrio encuestando familias y líderes para el nuevo proyecto del área de OPC y muy a menudo encontraba a personas que se acordaban de aquellos “gringos” que en agosto habían paseado por cada parte de Nueva Vida: los niños del centro escolar se acordaban de las actividades que hicimos por las tardes, los muchachos de la escuela técnica se acordaban de la italiana con el ojo morado por el golpe de una bandera, las mujeres de la Lactancia sonreían a mi cara familiar, los profesores, los maestros y todas las personas que trabajan en Redes me saludaron con una cara de sorpresa y asombro por verme alli otra vez.

Un mes es demasiado poco, tal vez también un año lo es, para conocer plenamente un país y todos sus matíces: con mi segundo viaje pude conocer unas tintas diferentes de Nicaragua y, además, pude acercarme a las numerosas actividades de Redes que no pude conocer en agosto por falta de tiempo. Me acuerdo, por ejemplo, el trabajo con las mujeres comercializadoras, cuando fuimos al mercado Oriental a comprar la ropa me impresionó de cómo se movían por las minúsculas calles del mercado, tan seguras de donde iban y sin perderse.

Cuando volví a mi país muchas personas me preguntaron qué me había gustado más de mi viaje y mi respuesta siempre fue: ¡la gente!. Es la que más llamó mi atención también en agosto: su calor, su cariño, su sonrisa, su música, me encantaba cuando cada mañana me saludaban con un “Buenos días, ¿cómo amaneciste? o cuando me contestaban “bien, gracias a Dios”. Es algo que en mi cultura no existe, es algo que muestra una diferente manera de acercarse a la vida, tal vez mejor que la nuestra.

¿Y al final encontré el fin de mi capítulo? Sí, encontré el fin de uno pero empecé a escribir otro, ¿quién sabe?, tal vez algún día podré pasear nuevamente por las calles de Nueva Vida.

Francesca Conti. Milán, Italia.

Anteriores Entradas antiguas